En Arabia Saudí las mujeres están subordinadas al hombre en todos los aspectos: el matrimonio, el divorcio, la sucesión, la custodia de los hijos, la propiedad, el empleo...Y la movilidad.
Porque en Arabia Saudí las mujeres no pueden conducir un vehículo; siempre y obligatoriamente dependen
de un conductor masculino, siempre han de subordinar su movilidad a la voluntad de un hombre.
No es que no quieran conducir, ES QUE NO LES DEJAN CONDUCIR.

Ayer fue
una jornada de conducción en la que mujeres saudíes con el carnet de conducir emitido en otros países y siguiendo el ejemplo de
Manal Al-Sharif se saltaron la prohibición y condujeron sus coches por las calles saudíes en una clara acción de desobediencia y lucha.
Esperemos que la libre conducción de sus automóviles sea sólo el inicio para recuperar su lugar en el mundo y no tengan que PEDIR PERMISO A UN HOMBRE PARA VIVIR.
Por cierto, Arabia Saudí es un país rico y aliado de las grandes potencias occidentales.
De esas que se llenan la boca con los derechos fundamentales, pero no hacen nada por la condición de la mujer en éste y en casos aún más flagrantes.